El beneficio de las pastas es que no provocan
el pico de glucemia (presencia de glucosa en la sangre), por lo
que la liberación de insulina es irrelevante y el mecanismo
normal del organismo continúa con sus funciones sin acumular
grasas (esto no quiere decir que frene la producción de
grasas, sino que el organismo sigue con su funcionamiento normal).
Con las papas y el pan este fenómeno
no se cumple y por lo tanto se aumenta de peso. Es interesante
aclarar que 100 gramos de pan y 100 gramos de pastas es igual
en cuanto a la cantidad que se ingiere. La diferencia es que uno
es procesado por el organismo de golpe y el otro lentamente.
2.- Las pastas deben
de ser de buena calidad
No todas las pastas son iguales. Por eso,
para que puedan ser integradas a nuestra dieta balanceada
y cumplan el efecto deseado, tienen que utilizarse pastas de buena
calidad, si son caseras mejor. Las pastas a consumir deben estar
bien aplastadas y amasadas, como por ejemplo, los tallarines.
En cuanto a los ravioles se debe considerar
el tema del relleno. Si éste es de verduras o ricota no
hay problema en comerlos. Los que no se deben ingerir son los
de, por ejemplo, jamón y nueces.
Los fideos de sopa deben servirse bien cocidos,
de lo contrario no se los considera dietéticos.
3.-La cocción
debe ser al dente
Es importante que la cocción sea
al dente (un poco duritos) porque si la pasta está muy
cocida se empieza a desintegrar y la glucosa sube con más
velocidad. Además, en el momento de la cocción se
debe observar que el agua no quede muy turbia (es decir, con mucho
almidón). S i esto sucede significa que esa pasta no está
bien hecha y no es de buena calidad y, por lo tanto, no se adecua
a una dieta balanceada.
Vitaminas y minerales
que aporta
Pasta
al huevo:
(cada 100 g.)
22 mg. de calcio
165 mg. de fósforo
1,5 mg. de hierro
0,09 mg. de vitamina B
0,06 mg. de vitamina B2
0,2 mg. de vitamina B3
Pasta integral.
(cada 100 g.)
25 mg. de calcio
172 mg. de fósforo
53 mg. de magnesio
3,8 mg. de hierro
0,31 mg. de vitamina B
0,13 mg. de vitamina B2
3,1 mg. de vitamina B3
0,20 mg. de vitamina B6
COMO ACOMPAÑARLAS
Para que la pasta y su valor nutritivo sea
más completo, debe de acompañarse con aderezos de
buena calidad y que a su vez incrementen su sabor.
El aceite de oliva. Es el más adecuado
de todos para acompañar los alimentos de una dieta
balanceada, ya que es considerado uno de los mejores
por su sabor y por su capacidad de disminuir el llamado “colesterol
malo” (LDL).
El queso. El más recomendado es el
parmesano; lo ideal es rallarlo unos minutos antes de utilizarlo,
para que conserve su frescura y sabor.
El tomate. Este es otro fruto que aporta
muchos beneficios al organismo. Una combinación perfecta
consiste en mezclar pulpa de tomate fresco con ajo, pimienta y
aceite. Puede agregarle albahaca, laurel, curry, perejil o cebolla
de verdeo.
COMO COCINARLA
Aunque pueda parecer un paso sencillo, para
que sea óptima nuestra dieta balanceada, se deben
tener en cuenta algunos detalles importantes:
1.- Por cada 100 g. de pasta debe usarse
1 litro de agua, utilizando una olla bien grande.
2.- En cuanto a la sal, hay que calcular 10 g. por cada litro
de agua.
3.- La pasta se agrega cuando está hirviendo, con el recipiente
destapado y a fuego lento.
4.- Colarla cuando aún está algo dura y en un colador
amplio.
DIFERENTES TIPOS
DE PASTA
Pasta fresca
Es una pasta al huevo elaborada con harina
común. Absorbe bien los sabores y conserva más las
propiedades del trigo al haber sido menos trabajada. Ideal para
todo tipo de dieta balanceada y también
como pastas de relleno, se cocina en muy poco tiempo. Para calcular
las cantidades a usar, hay que tener en cuenta que, como contiene
agua, pesa más y que no se hincha tanto como la seca.
Pasta integral
Aporta todos los nutrientes del trigo entero,
y al conservar la fibra del salvado, contiene menos calorías
y sacia más. Son las más aceptadas dentro del contexto
de una dieta balanceada. Su textura es densa
y aporta más sabor, mientras que no absorbe tanto el aroma
de la salsa. Puede combinarse con otras pastas, siempre y cuando
a éstas se las comience a cocinar unos minutos antes. Se
conserva menos tiempo almacenada que la seca.
Pasta seca
Están elaboradas industrialmente
con harina de trigo y agua, es la pasta de consumo más
habitual, ya que al poder almacenarse por espacio de tiempo prolongados,
resulta sumamente práctico.
Pasta semi frescas
Generalmente están hechas con huevos,
con sémola y elaboradas industrialmente. Son de calidad
superior a las secas, ya que están menos procesadas, aunque
hay que tener en cuenta que, como deben conservarse en el frío,
pierden algo de sabor.
Pasta artesana
lEs una pasta elaborada con harina de calidad;
la diferencia con respecto a la pasta fresca es que ha sido amasada
a mano y estirada con palo de amasar. Al estirarse con el palo
queda más porosa, por lo que absorbe mejor los sabores.
Como habrán podido comprobar, las pastas
pueden y deben ser parte de una pretendida dieta balanceada.