¿Cuándo baja la leche?
La primera bajada de leche ocurre a los 2 o 3 días del parto. Verás que tus pechos se ponen muy tensos e inflamados, y te sentirás molesta, pero te aliviarás si pones al niño a mamar a menudo, para que los vacíe. Aplicar toallas calientes o frías según tu preferencia, entre cada toma contribuirá a aliviarte. Más adelante cuando la lactancia se regularice en cada toma podrás notar una bajada de la leche provocada por la oxitocina. Cuando el bebe mama los nervios del pezón se estimulan, por eso sentirás un pequeño hormigueo en los pechos cuando halla dado unas cuantas chupadas, señal de que la leche empieza a fluir. Ten cuidado puede ocurrir que salga un chorro fuerte y atragante al bebe.
La higiene de tu cuerpo
Para mantener una adecuada higiene diaria durante el puerperio es conveniente que te duches todos los días. Y para prevenir las infecciones vaginales, es importante evitar los baños en piscina o en el mar.
Episiotomía: Es el corte que generalmente realiza el ginecólogo en el momento previo a el nacimiento de un bebe (al parto), para facilitar la salida del bebe y evitar desgarros. Es fundamental mantener una correcta higiene en esta zona:
Antes que nada, debes lavarte bien las manos.
Pon agua jabonosa en una jarra u otro recipiente.
Deja correr el líquido de adelante hacia atrás sobre la zona del corte.
Repite el procedimiento cada tres o cuatro horas o luego de orinar o movilizar el intestino.
Después del lavado, deja secar la zona higienizada al aire.
Luego de unos minutos, continúa el secado con un lienzo limpio y coloca un apósito limpio sostenido por la bombacha (evita el algodón, en lo posible, porque se deshace).
Si utilizas compresas, es preferible que no tenga plástico para que la herida reciba más aire. No uses tampones durante el primer mes del puerperio: evita el riesgo de infección por acumulación de secreciones.
A medida de que pasan los días los puntos se vas secando, por lo que podrías sentir cierta tirantez y molestia. La herida cicatriza entre 10 y 15 días después de el nacimiento de un bebe . No es preciso quitar los puntos: por ser de un material reabsorbible, caen solos. Si notas que los puntos están supurando o que la zona se enrojece o se hincha, (hasta puedes llegar a tener fiebre) deberás consultar con el médico: es posible que algunos de los puntos se haya infectado. También se recomienda consultar ante la sensación de pinchazos.
Evita moverte o permanecer de pie en exceso durante los primeros días. Y cuando estés sentada, evita que todo tu peso recaiga sobre los puntos; para ellos puedes colocar una toalla enrollada en el asiento, en el lado contrario a la episiotomía. En cuanto al dolor, puedes evitarlo mediante compresas heladas y baños de asiento con agua tibia.
Cesárea: Si tuviste el nacimiento de un bebe por intermedio de un parto por cesárea, luego de retirada la curación debes lavar la herida con agua jabonosa y deja que seque correctamente, evitando la humedad en el pliegue del abdomen. Si se presentan los signos mencionados anteriormente sobre los puntos, deberás consultar al médico.
Los pezones: Debes lavarlos bien, con agua y una gasa. Evita el jabón pues tu bebe le sentirá el gusto y probablemente no querrá prenderse.
El útero
Estará contraído luego de el nacimiento de un bebe y lo podrás palpar en las primeras horas como una masa compacta en la zona del ombligo. Verás que vuelve de inmediato el tamaño que tenía en el cuarto mes de embarazo. Desde el primer día conviene que realices masajes para favorecer la contracción del mismo y evitar complicaciones como la hemorragia. En cuanto a la identificación del útero, es importante que el personal de salud te oriente, para luego poder controlar tú sola la persistencia normal de la contracción.
Loquios
Después del parto es probable que sufras pérdidas vaginales conocidas como “loquios”. Se trata de una mezcla de sangre con restos del revestimiento del útero y secreciones que deja la placenta tras su expulsión. En los primeros días después de el nacimiento de un bebe presenta un color rojo intenso y, en ocasiones, viene acompañado por coágulos. Después, adquiere un tono rosa oscuro y a medida que disminuye, se vuelve amarillento o blanquecino. Este flujo desaparece totalmente a los 20 días del nacimiento, aunque podría llegar a durar 6 semanas. Si tienes flacidez o si las pérdidas continúan abundantes pasado los 15 días, es aconsejable acudir al médico. También debes consultar si tienes fiebre: podría deberse a restos de fragmentos placentarios en tu organismo, que a su vez podrían producir algún tipo de infección.
Los molestos entuertos
Son los dolores que se producen tras el parto, causados por la contracción del útero al intentar volver a su posición habitual en la pelvis. La contracción es una respuesta fisiológica normal para reducir el sangrado genital. Implica cerrar los vasos que nutrían la placenta cuando estaba inserta dentro del útero durante la gestación.
Los entuertos pueden ser más dolorosos a partir de el nacimiento de un bebe en un segundo parto, ya que la musculatura uterina está más flácida. También son más intensos y frecuentes durante la lactancia materna, porque la succión del niño libera la hormona que estimula las contracciones uterinas y de los conductos de canalización de la leche dentro de la mama. Propiciando la bajada de la leche. No te desanimes. El dolor suele desaparecer al cabo de 5 o 6 días. Pero si no desaparece, debes acudir al médico para que determine si existe alguna anomalía en el útero.
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