- Suponemos que fue un acto de venganza.
Ella había roto su compromiso con el hijo de un político
importante y estaba de novia con un joven humilde, que luego de
esa desgracia nunca quiso casarse con nadie. Mi abuela murió
de pena a los cinco meses y todos fuimos olvidando esa desgracia.
Usted parece no haberla olvidado…
- Durante muchísimos años
preferí no pensar en Encarnación ni en el tema de
los zombis y el poder de la magia negra vudu.
Estudié periodismo, viajé y me casé con mi
novia de toda la vida. A veces tenía sueños extraños,
con hechiceros negros y mi tía pidiendo ayuda, pero el
tema se convirtió en una obsesión cuando me enviaron
a trabajar a Haití.
¿Quién
lo envió y qué fue a hacer?
- Yo trabajaba para un periódico
y me encargaron una investigación especial, cuando fue
lo de la ocupación norteamericana. Estaba contentísimo
porque era mi oportunidad de mejorar mi situación en el
trabajo, estaba aburrido de escribir sobre temas intranscendentes,
y usted sabe que para nosotros , los periodistas, viajar es siempre
un logro importante. Lo cierto es que nada salió tal como
yo lo esperaba. Con decirle que viajé por una semana y
me quedé años.
¿Se
instaló con su familia en Haití?
- No, preferí que mi esposa y mi
hijita quedaran lejos del peligro que significan los brujos y
la magia negra vudu, además perdí el trabajo
y no tenía lo suficiente como para mantenerlas en una tierra
extraña. Quedaron con mis suegros y estuve a punto de arruinar
mi matrimonio.
¿Qué lo indujo a tomar una
decisión tan relevante en su vida?
- Me hice amigo de un médico haitiano,
psiquiatra, que estaba convencido de que la droga que utilizaban
los brujos para provocar la muerte aparente de los zombis puede
ser usada con fines humanitarios, por ejemplo, para remplazar
la anestesia total en las operaciones. Pero este hombre es blanco
y la brujería está completamente vedada a quienes
no son de color.
¿Entonces el médico le pidió
ayuda?
- Sí, como soy negro, periodista
y el tema de la magia negra vudu me apasionaba, él
me dio una lista secreta con los principales hechiceros que viven
en Haití e instrucciones bien precisas sobre cómo
obtener información. Pero eso requería tiempo y
un gran cuidado, ya que yo estaba arriesgando mi vida. Una vez
que él me expuso todo el plan, no íbamos a poder
vernos nuevamente por mucho tiempo, para no despertar sospechas.
Pero para mantenerlo informado le envié durante todo el
tiempo que duró mi investigación informes detallados,
no a su domicilio, por supuesto. Además, era necesario
que alguien fuera siguiendo mis pasos para ayudarme en caso extremo
de peligro.
¿Cuál
era el plan?
- Me hice primero amigo de un anciano, llamado
Lewango, que pescaba peces globos. Este pez es utilizado por los
brujos practicantes de la magia negra vudu, ya
que se le exprimen las agallas para obtener una sustancia venenosa
que provoca un estado de muerte aparente. Durante casi un año
trabajé como pescador con Lewango. Al principio siempre
era él quien llevaba los frascos con el extracto a los
hechiceros, ya que se suponía que nadie conocía
la ubicación de sus laboratorios, pero a los seis meses
de estar juntos, un día Lewango no pudo realizar una entrega
importante y la hice yo, así empecé poco a poco
a entrar en confianza con los hechiceros más importantes
de Haití.
¿Descríbanos el lugar en el
que trabajan y cómo son ellos?
- Son personas comunes, generalmente ancianos.
Hablan muy poco y tienen una mirada especial, penetrante, como
si a uno le estuviesen viendo el esqueleto. Practican sus trabajos
de magia negra vudu en sitios solitarios y sus
casas están custodiadas por decenas de zombis ocultos entre
la vegetación. El que pasa por allí jamás
logra verlos, pero escucha sus respiraciones roncas y jadeantes.
Estos seres tienen la orden de matar si su amo se los ordena.
Periódicamente, los hechiceros que yo visitaba presidían
ceremonias secretas en las que muchas veces un grupo decidía
“vender” a una persona a la sociedad.
¿Qué significa eso?
- Los hechiceros de magia negra
vudu que yo conocí, pertenecían a la sociedad
Bizango que opera en Saint Marc y tienen siete preceptos básicos
que todos los ciudadanos, sin excepción deben respetar.
¿Cuáles
son estos preceptos?
- No explotar a la familia ni a los empleados
con desmedida ambición, respetar siempre a los pares, jamás
hablar mal de la sociedad Bizango, no seducir a una mujer ya comprometida,
no calumniar a los demás, no perjudicar a la familia ni
a quien trabaja la tierra.
Parecen preceptos bastante buenos
Parecen, pero con la excusa de que alguien
violó uno de estos preceptos, la sociedad Bizango se considera
autorizada a condenarlo y drogarlo para infligirle el trabajo
de magia negra vudu, haciendo que parezca muerto, hacerlo
enterrar, revivirlo ya convertido en zombi y hacerlo trabajar
durante años en condiciones infrahumanas. Por eso, es que
tales preceptos a mí me resultan bastante contradictorios.
¿Y el gobierno no hace nada para
impedirlo?
Lo intenta. El gobierno considera que estas
actividades son completamente ilegales y el Código Penal
prohíbe el uso de cualquier sustancia capaz de provocar
un coma letárgico que no se diferencie de la muerte. Además,
la ley considera que si la víctima es enterrada, el responsable,
por más que la persona no esté muerta, será
culpable de asesinato. Lo que sucede es que pocas veces la ley
se cumple ya que los jueces, los policías y el resto de
la sociedad temen las represalias.
¿Y usted no sintió miedo?
¿No teme que un brujo lo convierta en zombi?
- Sí, tengo miedo. Por eso vivo muy
lejos de mi patria y nunca regresaré allí.. Tengo
pesadillas terribles y me atiendo con un psiquiatra para tratar
de olvidar el horrendo tema de los brujos y la magia negra
vudu que me rodeó por tanto tiempo.
¿Usted ha visto algún zombi?
- Sí, he visto convertir en zombis
a varias personas. Sus caras parecen transformarse en máscaras,
quedando sin expresión, los párpados blancos y la
mirada perdida.
¿Y cómo se hace?
- Con unos polvos mágicos se provoca
un estado de muerte temporaria. La persona es velada y enterrada,
muchas veces conciente de lo que le está sucediendo. Luego
se la saca de la tumba, generalmente se la castiga físicamente
para terminar de someterla y se la droga con una mezcla llamada
“pepino del zombi”. Los brujos invocan a la entidad
oscura que reina en los cementerios, pronuncian el nombre del
muerto que se levanta y es golpeado con un látigo mágico.
Finalmente, lo encadenan y lo llevan a la selva. Después,
lo conducen a una especie de templo y un sumo sacerdote lo declara
Muerto Viviente. Le dan un nuevo nombre y comienza una penosa
vida de esclavo, producto del temido poder de la magia
negra vudu.
¿Y el muerto se resiste?
- Algunos se resisten y han llegado incluso
a matar a sus raptores. Nadie cuenta esas escenas, pero más
de una vez se encuentran un grupo de cadáveres en el cementerio
a la luz del sol, resultado de esta lucha.
¿Qué otros poderes tienen
los brujos haitianos?
- Provocan mal de ojo, derrotan a sus enemigos
con un polvo mágico, se comunican con personas muertas,
lanzan maleficios, provocan la infidelidad y la ruptura en las
parejas, crean discordia en los hogares y desórdenes mentales
o agotamiento en las personas. Yo vi a los brujos moler los huesos
de algunos de sus miles de compatriotas que mueren de sida, y
combinarlos con otros elementos para formar un polvo mágico,
para luego aplicarlo en los trabajos de la magia negra vudu.
¿Ninguno hace el bien?
- Muchos hacen el bien y salvan vidas, hay
brujos de las dos clases. También se utiliza el vudu con
fines políticos, para destruir a quienes oprimen a la gente,
a los invasores.
¿A usted lo condenaron por espía?
- Sí, un ejército de zombis
vino a buscarme a mi hogar, pero yo estaba alertado y logré
huir en un helicóptero que facilitó el gobierno
francés, para el cual realicé la investigación,
con el asesoramiento del Doctor Delón.
¿Cómo lo descubrieron?
- Varios hechiceros fueron interrogados
por organismos internacionales, salvé a una familia de
ser zombificada, tal vez hayan sospechado de mí desde un
primer momento.
¿Se arrepiente por haber participado
en este trabajo?
- No me arrepiento. Tal vez, gracias a los
datos que proporcioné, algún día pueda evitarse
que jóvenes inocentes como mi tía Encarnación
sean convertidas, por los brujos amantes de la magia negra
vudu, en cadáveres vivientes. Lo único
que ruego es que mis seres queridos no sufran las consecuencias
y confío en que así sea, porque todo esto sólo
lo hice con la intención de ayudar a los demás.
Muchas gracias por su testimonio y su valentía
señor Marcos Esquibel.