Aviones Segunda Guerra Mundial
 


 

 

Aviones Segunda Guerra Mundial

Se pude decir que la mayoría de la experiencia sobre las técnicas sobre el reconocimiento aéreo, que llevó muchos esfuerzos, fue al finalizar la fabricación de aviones concluida la guerra. Los Aliados que habían vencido a Alemania ya tenían una gran red de inteligencia. Pero a pesar de esto, en la medida que en Alemania la industria que construían aviones, se fue reconstruyendo lentamente, y esto hizo que los aviones de reconocimiento volvieran a ser un objetivo prioritario. La primera de estas unidades de reconocimiento se formó en 1936, con el fin de formar parte del ala de observación aérea de la Legión Cóndor en España.

Aviones Segunda Guerra Mundial
En septiembre de 1939 cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, la aviación militar de Alemania ya contaba con 80 aviones segunda guerra mundial de reconocimiento listas para la batalla, lo que hacía que fuera la quinta parte de su poderío. Los escuadrones de reconocimiento se dividieron en unidades de corto alcance, que ayudaban tácticamente al ejército, y le brindaban elementos estratégicos de largo alcance. El avión principal de los escuadrones de apoyo era el monoplano Henschel Hs 126, que en el compartimiento del fuselaje tenía instaladas cámaras totalmente automáticas. En los comienzos de la guerra había más o menos 260 aviones de este modelo específico en servicio. La Luftwaffe trabajaba con una gran cantidad de aviones de reconocimiento de largo alcance, los Dornier Do 1 7P, y su equipo de tierra, dispersado para favorecer la estrategia de la Bliyzkrieg del ejército, estaba integrado por más de 5.000 especialistas en procesamiento e interpretación.

Desarrollo de aviones de segunda guerra mundial

Los aviones segunda guerra mundial de La Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña era la que estaba peor desde todo punto de vista. La configuración de las fuerzas de reconocimiento de la RAF fue mérito del Jefe de Escuadrón Sidney Cotton, quien antes de que comenzara la guerra había ya hecho misiones fotográficas en forma clandestina. A pocos días de que empezara lo peor fue designado jefe de la recientemente constituida Unidad de Desarrollo Fotográfico (PDU), con sede en Heston, y un mes después logró que le otorgaran dos Supermarine Spitfire para ayudar con ellos a mejorar sus aviones, los Bristol Blenheims transformados. Pero era de suma importancia que los aviones pudieran volar a más de 483 km/h. y a una altura de 9.145 m, para así poder eludir el fuego antiaéreo y el acoso de los cazas Messerschmitt Me 109. En las alas de los Spitfire se instalaron cámaras equipadas con una lente de 12,7 cm. Este avión, el Spitfire PRIA, podía alcanzar los 644 km/h cuando se le quitaron las piezas de artillería y la coraza blindada. Fue así que se pintó de azul claro para que pasara desapercibido sobre el fondo celeste del cielo. Pruebas que se realizaron luego demostraron que el mejor color para los aviones de gran altura era el azul de Prusia, conocido universalmente como "azul PR" (PR: reconocimiento fotográfico). Aunque cueste creer el rosa pálido resultó ser el mejor color para camuflaje cuando maniobraban sobre un fondo de cielo nuboso, pero con sol.
En 1940 comenzaron a en escena los Spitfire PR 1C, el primer avión con una cámara montada en el fuselaje. A finales ese año, se suponía que los alemanes podrían estar reuniendo una escuadra en el Báltico con fines de una posible invasión; por este motivo y gracias a la colaboración que le brindó el Jefe del Personal Aéreo, Cotton obtuvo su primer Spitfire especializado en tareas de reconocimiento, el denominado Spitfire PR. 1D. Los bordes anteriores de las alas se cargaron con 523 litros de combustible y con ello la autonomía de vuelo del avión llegó a los 2.815 km.

Aviones Segunda Guerra Mundial"Bowser", así fue como se le apodó, hizo su primera salida a fines de octubre, y era considerado como un tanque petrolero volador..
La Luftwaffe, por su parte, delegó en Oberstleutnant Rowhe las actividades que Cotton desarrollaba para la RAF y el año de1939 se utilizó solamente para realizar experimentos, y así poder construir el mejor avión de reconocimiento fotográfico. En su calidad de jefe del ala secreta de reconocimiento del Alto Mando alemán, Rowehl probó con diferentes versiones del bombardero mediano Junkers Ju 86 y también con el Dornier Do 217, aunque siempre con versiones presurizadas y despojadas de su armamento. Los Ju 86 P-l y P-2, se equiparon con tres cámaras fotográficas, y en 1940 se alcanzó la altitud de 12.500 metros. El Spitfire PR.1 sólo estaba diseñado para alcanzar los 9.755 m. y era muy fácil para el enemigo poder detectar estos aviones.

A los Do 217A-0 se les agrandó el fuselaje para alojar dos cámaras verticales, y gracias a este cambio la Luftwaffe obtuvo unas fotografías de gran altura excelentes de los campos de aterrizaje de la RAF, así como de las ciudades inglesas más importantes. A fines de1940 estos mismos aviones maniobraban sobre la Unión Soviética, preparando las condiciones para la Operación Barbarossa, lo que fue, la invasión de la URSS.
El trabajo y el esfuerzo de los diferentes equipos de diseñadores por poder obtener aviones segunda guerra mundial con velocidades crucero y cada vez con mayor altitud no se realizaban simplemente para obligar a los cazas a trepar, sino para que ellos también poder ir más arriba para interceptarlos. A altitudes entre 8.230 y 12.190 m, dependiendo de las condiciones de humedad y temperatura, el vapor de agua que desprende un motor aéreo por el tubo de escape se condensa, formando así una estela visible. No servía de mucho pintar un avión del color que resultara más adecuado para camuflarse con el color de fondo, si estos iban dejando estela de vapor; por lo que, el esfuerzo se priorizaba constantemente en diseñar máquinas que volaran por la estratosfera a velocidad de crucero sin ser detectadas.

Búsqueda personalizada